EL PROGRESO EN NUESTRA PRÁCTICA.
A veces vemos imágenes sobre la práctica de yoga que nos pueden confundir. La asana perfecta es aquella que nuestro propio cuerpo nos permite hacer. La fisiología de cada persona es única como lo son sus huellas dactilares. La adaptación es compatible con nuestro progreso y con el reconocimiento honesto, y paciente, de nuestros límites. Hay muchas variables que el yoga nos permite observar. Normalmente, y no solo con respecto al físico, tenemos la flexibilidad, la fuerza y el equilibrio. Cada uno de estos ingredientes se extienden al estilo de vida igualmente. Podemos concretar todo esto en actidudes, comportamientos y posicionamientos que tomamos ante las circunstancias. ¿Cómo se desarrolla esta evolución con el yoga? Lo primero con la constancia. No hace falta disponer de mucho tiempo al día para practicar, sino perseverar en ello. Por tanto, aprender a usar la musculatura de manera eficiente y, por supuesto, la respiración nos permitirá vivir más intensamente ...